
En las páginas interiores del
periódico que suelo leer todos los días he podido encontrar una noticia que,
cuanto menos, me ha preocupado y hecho reflexionar: “Educación mirará con lupa
la revisión de conciertos con colegios privados”.

Debemos de tener siempre presente, si hacemos la comparación, que una
plaza concertada es mucho más barata que una plaza pública, de lo que deducimos
que la enseñanza concertada le ahorra dinero a la Administración Pública. Esta
revisión supone un atentado contra la libre elección de centro (…) 12.000
familias no saben si sus hijos van a poder ir el año que viene al mismo colegio
por la radicalidad y el sesgo ideológico”. Por su parte, la Consejera de
Educación de la Junta de Andalucía, ha hecho las siguientes declaraciones: “la
reforma educativa es una amenaza para que cerremos colegios públicos y se abran
más centros privados (…) No nos vamos a quedar de brazos cruzados ni lo vamos a
permitir”.
Dos posturas totalmente enfrentadas
para abordar un gran problema, la educación. Es un problema realmente grave y
de suma importancia. En los datos extraídos de la EPA, Encuesta de Población
Activa, y que han sido publicados por el Ministerio de Educación, Cultura y
Deporte, se nos informa que “Andalucía lidera el ranking de abandono escolar y
prematuro” con una tasa del 32’5%. Esta tasa supera en seis puntos a la media
nacional y duplica ampliamente el promedio de la UE que ha sido cifrado para
este año en el 13’5%. Este indicador mide la proporción de personas de entre 18
y 24 años que no se han titulado en FP, ni en Bachillerato, ni siguen ningún
tipo de formación.
Como
les decía al comienzo de este artículo, es un tema preocupante, delicado,
“espinoso” –permítanme la expresión, amables lectores−, la educación es un
pilar clave en nuestra actual sociedad. Pero, ¿Qué es la educación? ¿Qué sería
de la sociedad sin ella? y más concreto ¿qué es la educación concertada?, ¿por
qué darle tanta importancia? ¿Podríamos vivir en un país desarrollado y con el
estado del bienestar –aunque padeciendo los efectos de una crisis económica y
financiera− si no fuera por ella? ¿Sería posible vivir en una sociedad
civilizada sin educar o maleducando? O ¿educando meramente en contenidos
teóricos-prácticos, olvidando las dimensiones humanas (como las espirituales,
los valores de convivencia…)? Sin lugar a dudas, son una cantidad de
interrogantes los que se nos plantean al principio de este artículo que
intentaremos ir resolviendo a lo largo del mismo.
Una
escuela concertada sería aquella escuela privada con enseñanzas concertadas que
funciona con fondos públicos. Esto quiere decir que su titularidad y su gestión
son privadas, pero funcionan gracias a acuerdos de subvención o patrocinio del
Estado para financiar las enseñanzas. La educación se lleva a cabo de igual
modo en la pública como en la privada, porque esa es la misión de los centros
educativos, lo único que cada una elige (según nuestra LOE), dar relevancia a
distintos procesos educativos para llegar a un mismo fin.
En
el artículo 27.1. de la Constitución Española se nos dice: “Todos tienen
el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza”. Como podemos
ver, la educación es un derecho constitucional. No es agradable leer noticias
de que un determinado gobierno pretenda recortarla. Sin lugar a dudas, la
enseñanza concertada presta un gran servicio educativo en este país. En primer
lugar, porque garantiza la libertad y el derecho de los padres a elegir la
educación que prefieran para sus hijos. Segundo, porque ahorra mucho dinero a la Administración Pública ,
recordemos que una plaza concertada es el 40% más barata para el Estado que una
pública. Tercero, la enseñanza que en este tipo de centros está regulado por el
Ministerio de Educación porque al igual que los centros públicos han de
atenerse al artículo 27.8. de la Constitución Española :
“Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para
garantizar el cumplimiento de las leyes”. Esto significa que la educación que
se imparte en los centros concertados es tan válida como la que se imparte en
los públicos. Cuarto, la enseñanza en los centros concertados suele ser más
personalizada.
Escuchando algunos testimonios de personas que han sido alumnos
de este tipo de centros durante su etapa educativa (Primaria, ESO y
Bachillerato), porque los docentes de la privada están constantemente sometidos
a pruebas y vigilancias constantes, ya que pueden ser despedidos de su trabajo
con mucha más facilidad que los que aprueban unas oposiciones del Estado.
Cuando un docente aprueba dicha oposición decimos que “se relaja” y no presta
tanta atención a su trabajo como lo hace un profesional de la enseñanza
sometido a la presión de evaluaciones constantes por parte de los padres y del
personal encargada de la docencia concertada. Por consiguiente, los resultados
académicos obtenidos por los alumnos de estos centros suelen ser muy
satisfactorios a todos los niveles de la persona: personal y profesional debido
a la implicación permanente de su profesorado y a los planteamientos
metodológicos (cargados de valores humamos) que ellos llevan a cabo.
Con todos estos argumentos
expuestos anteriormente, no logramos entender el por qué la Consejería de Educación
quiere recortar las aulas y líneas de educación de los centros concertados.
Según se informaba en la prensa, en Granada y su provincia ya han sido avisados
seis centros concertados de esta infausta pretensión. Lo que nuestros
representantes públicos tendrían que hacer –igualmente los de Madrid que los de
Andalucía− es pensar en la educación de la sociedad. Con las pretensiones de
los recortes ora sean de Ministerio, ora sean de la Consejería , no se
contribuye a garantizar una buena educación pública, libre y gratuita.
Libertad, ¡qué palabra tan grande!, eso es lo que los españoles queremos para
nuestra sociedad: libertad de pensamiento, libertad de credo, libertad para
poder educar a nuestros hijos en los centros que nosotros veamos más
convenientes, eso sí, como hemos visto antes, siempre y cuando, éstos estén
homologados por los poderes públicos.
La
educación, la enseñanza…, ese pilar básico y tan necesario para nuestra
sociedad, es el único instrumento de crear ciudadanos, porque además de educar
enciclopédicamente a nuestros niños y jóvenes, tenemos el deber ético y la
obligación moral de formarlos cívica, ética y moralmente para que sepan
convivir en sociedad, es decir, para que sean “personas humanas preparadas para
vivir como Ciudadanos del Mundo”. Sea este modesto artículo una petición a los
poderes públicos para el fomento de la educación pública y concertada (cada
cual en sus líneas y valores éticos y
filosóficos). Lo que se debe de hacer es fomentar e impulsar nuevos
centros educativos, ya sean públicos, ya sean concertados; unos no están
reñidos con los otros. A fin de cuentas, lo que realmente importa es que cada
vez haya más y mejores centros educativos en España para que en éstos se formen
–como decía Immanuel Kant−, personas “que
obren de tal modo que la máxima de su voluntad pueda valer siempre ya al mismo
tiempo, como principio de una legislación universal”, “que obren de tal modo
que traten a los demás (incluidos ellos mismos) como un fin y no solamente como
un medio” y “que obren como si fueran ciudadanos de un mundo perfecto”.
EDUCAR Y ENSEÑAR
EN ESPAÑA. UN DEBER CONSTITUCIONAL, SOCIAL, ÉTICO Y MORAL
JUAN ANTONIO DÍAZ SÁNCHEZ
(Centro de
Estudios Históricos de Granada y su Reino)
6 Comentarios:
La RAE define muy bien la mayoría de palabras y conceptos que trata, pero en el caso de "Educación" deja mucho que desear. Acudir a la RAE o al diccionario propio de países como Argentina, Iraq, Japón, Mauritania... o cualquier otro Estado para definir este concepto, es quedarse en las antípodas de su conocimiento. Vocablos como "crianza", "doctrina", "enseñanza" ¡¡¡¡¡sin nombrar aprendizaje!!!!! o "instrucción" son términos totalmente anticuados y fuera de lugar en la escuela del Siglo XXI. Y no lo digo yo, lo dijo el consensuado Informe Delors, allá por el año 1995, cuando hablaba de competencias, tan de moda en el día de hoy. A pesar de realizarse en los años '90 su enfoque es totalmente actual y países escandinavos, anglosajones, americanos,... (con tan extraordinarios resultados que tratamos de copiar) basan su modelo en él. Este informe, encargado por la UNESCO, un organismo con una visión "un tanto más amplia" a la hora de definir algo tan globalizado como lo que estamos tratando, habla de 4 pilares de la educación, ejes que te recomiendo que destaques en tus próximos artículos con el fin enriquecer tus juicios de valor, pilares que desembocan en un edificio final que significaría el APRENDER A SER. Pero dejando de "filosofear" y sin entrar en las opiniones vertidas por tu parte, querido amigo, al describir al maestro de la escuela pública que tras una oposición y sacándose la plaza "se relaja" (ya que ni sabes lo que cuesta ello, ni sabes lo que cuesta mantener ese puesto de trabajo con servicios de inspección educativa pública, programas con indicadores de calidad, supervisión de madres y padres igual de exigentes o más que en educación concertada, ni tienes la mínima idea de las ansias de buenos docentes que tratan de innovar educativamente, echando horas y horas que no van en el sueldo de la pública... etcétera, etcétera), te diré que lo que tiene que hacer la enseñanza concertada, con el fin de cumplir a rajatabla la Constitución, es facilitar el DERECHO A LA EDUCACIÓN, a la hora de facilitar accesos a esa bonita palabra que, como muy bien dices, procede del latín "educere" puesto que si no lo hace en ese "tipo" de educación tan magnífica que tú destacas solo entrarán "hijos de papá", "enchufados", personas con una "determinada ideología" etc, etc. Bien lo sabes tú que eso TAMBIÉN está ocurriendo desde tiempos "inmemoriales" en la concertada, no lo obvies. En fin, concluyendo, ni el gobierno andaluz actual lleva razón a la hora de perseguir la concertada, ni por supuesto el gobierno estatal, con más poder que el anterior, lleva ni un ápice de raciocinio a la hora de perseguir la pública. El primer derecho en cuanto a la educación, es poder recibirla. Los sistemas de pagos de la concertada no facilitan el acceso a esa educación para todo aquel que quiera elegirla. Y finalmente, y cumpliendo la promesa de no entrar en los sistemas de elección y mantenimiento de los cuerpos docentes que entran en la concertada, finalmente te diré que... a pesar de que nuestro país, estado "laico"... tiene como religión mayoritaria la cristiana, por cierto también la mía, aspecto que raramente no comentas en este artículo, terminaré mi comentario, en esta página referida al espíritu y los buenos valores de SS, preguntándote la siguiente cuestión: ¿El Evangelio qué dice acerca de facilitar la EDUCACIÓN, tratando a todos por igual independientemente de sus creencias, gustos, intereses, ideologías, etc.? PD Etiquetas del comentario: colegio público, enseñanza pública, delors, derechoalaeducaciongratuitaparatod@s, ETC
fuera las enseñanzas religiosas, de los centros educativos y los profesores que den clases particulares a quie lo deseé, sin que perteznecan a centros que tengan nada que ver con el estado. Renovación
fuera las enseñanzas ideológicas de gentes como tú, anónimo, que usais la religión para vuestro provecho. Apoyo en toda su integridad el artículo del Sr Díaz.
Miguel Ávalos, siento corregirte (al igual que has hecho con Juan Antonio), pero españa no es un país laico sino aconfesional.
Aunque algunos quieran que España sea un país laico no lo es, somos un estado aconfesional mal que les pese algunos. Por cierto, laicos somos todos, incluso las hermanas de la presentación que se deican a la vida consagrada..., más bien defenderá el laicismo que son los que quieren borrar todo lo religisoso de la sociedad, y reducirlo al ámbito privado (que volvamos a las catacumbas), tambien de las cofradias claro, auque luego algunos se den golpes de pecho...
Estimado anónimo sé muy bien qué tipo de país es España, no puedes corregirme en eso, lo siento mucho, y te digo por qué... en el lenguaje escrito hay un signo de puntuación que se llama COMILLAS y una de sus funciones al ser utilizado es "para indicar la intención irónica del empleo de una palabra" o "para señalar palabras usadas en un sentido distinto del normal, con el fin de indicar que se han seleccionado intencionalmente y no por error"... Si te vas al artículo de JA Díaz verás que cuando él habla de "se relajan" referido a los maestros que se sacan la plaza en la pública está empleando dicho signo, conoce dicho signo y lo utiliza estupendamente para expresar el mensaje que trata de transmitir. Lamentablemente debo de decirte que o no sabías de su existencia, que lo dudo, o simplemente te has cegado a la hora de leer mi comentario, que no correción, cosa que veo más probable, puesto que cuando empleo el vocablo LAICO, lo hago ENTRECOMILLÁNDOLO, o sea que no está erróneamente utilizado, ni por supuesto no sé de lo que hablo. Creo que no pillaste la "broma". Y por último decirte que, sin entrar demasiado en tu comentario último y esperando que no te sirva como excusa para seguir por ese terreno, conmigo o con aquellas personas que no "vivimos" en una Iglesia, te diré que cualquier ser humano puede tener perfectamente sus creencias y ejercerlas tal y como crea conveniente, se den golpes en el pecho o dejen de dárselos, siempre y cuando sus valores sean cristianos y las oraciones las haga individualmente en silencio y en soledad o en el mejor de los templos, tratando siempre de ayudar al prójimo, especialmente a los más débiles. PD. Varios episodios bíblicos relatan como diversos templos fueron derrumbados por obra y gracia de Dios debido a la riqueza, corrupción, falsos creencias y falsos valores que los representantes de la misma o sus más "allegados" realizaban en él. Cuidadito porque igual a algunos se os "derrumba" (entrecomillado lo de derrumbarse) el templo encima.