
Hasta allí se llevaron cuatro cirios con sendas peticiones escritas en ellos por los enfermos de la parroquia con las intenciones de la Hermandad y oraciones por el Obispo de Guadix, los difuntos de Cúllar y por la propia parroquia.
Los sacerdotes de Cúllar quisieron acompañar a los peregrinos y celebrar la Santa Misa junto al sepulcro de San Agustín donde fue depositado una ofrenda de flores en representación de todas las ofrendas de los cullarenses.
Sin duda, fue una jornada llena de emoción, donde este pequeño grupo de personas, en representación de la Hermandad y de la parroquia, pudieron postrarse ante su santo Patrón, San Agustín de Hipona.












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